| |
Se considera pertinente —e incluso una necesidad insoslayable— la creación y el posterior desarrollo de una instancia de sistematización e institucionalización de la investigación, la reflexión y la discusión reguladas en el terreno de la ética aplicada en la Universidad de Chile —a saber, el Centro de Estudios de Ética Aplicada (CEDEA)—, particularmente en su Facultad de Filosofía y Humanidades, ya sea por la propia naturaleza y definición de su tarea como porque, hasta la fecha, una actividad de este tipo, a diferencia de lo que está ocurriendo en otros centros de semejante índole, en nuestra Casa de Estudios ha estado más bien dispersa y remitida casi exclusivamente a la iniciativa individual de sus académicos, cuando no ha sido casi del todo inexistente.
Esta iniciativa se enmarca dentro del espíritu general de nuestra Universidad puesto que busca promover la apertura de cauces de expresión para una amplia diversidad de perspectivas de opinión con respecto a materias tales como aquellas que constituyen el dominio problemático de la ética aplicada. En este sentido, se entiende que se trata de abordar asuntos conflictivos que por su relevancia llegan a tocar transversalmente el quehacer nacional (tanto en la vida particularmente académica o científica como en la vida cívica en general) y que hoy en día causan hasta cierto punto perplejidad puesto que, aun habiendo existido con anterioridad, ya no pueden ser resueltos apelando a criterios resolutivos que han perdido credibilidad o sustento moral.
En consecuencia, cabe suponer que el desarrollo y fortalecimiento de instrumentos de análisis crítico y debate ético en relación con esta multiplicidad de situaciones conflictivas que sobresaltan a nuestras instituciones y experiencias colectivas de vida en el mundo contemporáneo, a partir del acervo moral aportado por el conjunto de tradiciones reconocibles en nuestra cultura y por el saber específico que la filosofía práctica viene acumulando desde hace siglos, puede llegar a constituirse en un aporte significativo para su virtual esclarecimiento. |
|
Contribuir a la reflexión y el debate en temas de ética aplicada mediante la investigación teórica de nivel superior en ética filosófica y la formulación y desarrollo de metodologías y procedimientos de deliberación y resolución de dilemas o situaciones morales conflictivas.
Contribuir al desarrollo integral de la ciudadanía a través de la promoción de valores, actitudes, procedimientos y conceptualizaciones que, desde una perspectiva ética, combinen las dimensiones individual y colectiva, global y local de las problemáticas morales, propiciando así cambios actitudinales y conductuales que conduzcan a la materialización de una estructura social más justa, equitativa, democrática, tolerante y solidaria.
Formar sistemáticamente a los profesionales individuales en el nivel de post grado y brindar apoyo o servicio profesional en calidad de consultoría a las instancias e instituciones interesadas en concretar acciones relativas al mejoramiento y el desarrollo general de la constitución moral de las personas.
Proponer públicamente mediante los instrumentos apropiados y las acciones específicas un diálogo amplio y un debate regulado acerca del conjunto de particularidades y situaciones conflictivas de diverso sello que conforman el sistema de valoraciones que definen al entorno social actual.
Planificar y dar cumplimiento a actividades de intercambio académico nacional e internacional mediante la organización periódica de eventos transdisciplinarios en que se dé cuenta del estado actual del debate ético y la investigación respectiva en los diversos campos epistemológicos de las ciencias y las humanidades.
Contribuir a la difusión de criterios éticos en el espacio ciudadano mediante el desarrollo de variadas actividades de extensión que puedan proyectar sobre la comunidad el trabajo específico del Centro. |